Para poder tener una piel sana y joven debemos necesitamos antioxidantes que luchen contra los radicales libres que favorecen el envejecimiento de nuestra piel. Nuestro organismo es capaz de desarrollar por si mismo antioxidantes para contrarrestar los efectos de los radicales libres, pero también es beneficioso que aportemos con nuestra dieta un aporte extra de antioxidantes para rejuvenecer tu piel.
¿Qué alimentos son ricos en antioxidantes?
Incluyendo estos alimentos en nuestra dieta ayudaremos a luchar contra el envejecimiento de la piel.
• Vitamina C: Los cítricos en general, kiwi, fresas, tomates y vegetales frescos.
• Vitamina E: Frutos secos, aceite de oliva, huevos.
• Beta-Carotenos: Frutas y verduras en tonos amarillos y naranjas.
• Cobre: Frutos secos, productos de soja, legumbres.
• Flavonoides: Cebolla, ajo, té, cerveza, vino, espinacas.
• Glutatión: Espinacas, ajo, maíz, patatas.
• Lipoceno: Tomates.
• Selenio: Levadura de cerveza, germen de trigo, cereales integrales, hígado, cebollas, espárragos.
• Zinc: Huevos, hígado carnes, levadura de cerveza.
Una dieta rica en antioxidantes nos ayuda a cuidarnos interiormente y mantener un aspecto saludable. Gracias a los cítricos, frutos secos y otros alimentos mantendremos nuestra piel radiante y rejuvenecida.
Como ayudar a tener un buen bronceado mediante nuestra dieta
Existen algunos alimentos que nos ayudan a preparar nuestra piel de forma que, cuando tomemos el sol, nos ayuden a coger un fantástico tono dorado.
¿Qué alimentos debemos incluir en nuestra dieta para tener un buen bronceado?
El alimento por excelencia para tener un buen bronceado es la zanahoria, ya que posee caroteno, que lo estimula y lo alarga, pero además de este alimento también hay otros que influyen como son los alimentos ricos en vitaminas A, B, C y E.
Vitamina A: Huevos, maíz, albaricoques, melón, mandarina. Frutos secos como el cacahuete y la almendra. En verduras también encontramos mucha vitamina A, en la zanahoria, el perejil, los pimientos, el tomate.
Vitamina B: Carnes magras, verduras, lentejas, trigo, legumbres.
Vitamina C: Cítricos, pimientos, rábanos, frutas como el plátano, sandía, fresas, uvas.
Vitamina E: Frutos secos, soja, aceite de girasol.









